lunes, 9 de enero de 2012

¿Y tu que le pides al diente de león?

Puede  que estos momentos se me este cayendo el cielo de una forma impresionante sobre mis hombros,
hay muchas razones, el agobio de volver al instituto después de estas deseadas vacaciones de Navidad o descubrir cosas que antes no podía ver con mis propios ojos y que ahora las veo claras.

Cuando era pequeña cuando veía un diente de león siempre pedía lo mismo: Un conejo.
Mi madre decía: ¿Para comertelo?
Y yo siempre decía:  A besos.
Los deseos que más quieres se cumplen, aunque solo sean por un momento,  mi conejo se llama"Roni" ahora estará correteando con su madre por el campo.
 Cuando era pequeño me lo lleve a  mi casa, le di la leche en un pequeño recipiente y lo dormí con un calcetín de color rosa, dentro de una caja de zapatos abierta.
Pero al día siguiente lo deje con su madre en el campo, nadie tiene derecho a separar a ningún ser vivo de su madre y menos yo, fueron los momentos más dulces de mi vida, esos dientes de león dieron resultado  aunque solo fuera por un breve instante, hay cosas que nunca se te olvidan y más cuando tienes diez años años y con muchos cuentos en la cabeza.


  Tardo en cumplirse, SI, pero sucedió.
Ahora solo pido:  Felicidad y tranquilidad. (seguro que se cumplirá, aunque sea por un instante)