Cuando tomas una decisión seria, en mi caso no me la toma a la ligera.
Reflexiono y pienso en todo lo bueno y lo malo; hago una tabla y comparo.
No es fácil decir algo, siempre tardas tu tiempo y cuando lo tienes claro actúas, es decir, llevas a acabo esa misión en la que has pensando todos los días hasta entonces.
No quiero que mi decisión dañe a nadie, pero siempre sale alguna persona perjudicada y también tienes que ver tu felicidad y lo que verdaderamente deseas.
Y cuando ya no quieres seguir adelante con algo debes cambiar el rumbo a tu vida y elegir otras opciones.
No es nada malo, es tan solo vivir la vida. Equivocándonos mil veces e intentando rectificar veinte.
Nada es fácil, hagas lo que hagas siempre sale perdiendo alguien.
Pero piensa que ese alguien en algún momento te ha decepcionado por alguna razón.
Nunca quieres en tu vida personas que te hagan daño, que disfruten viéndote sufrir o que simplemente no se dan cuenta del daño que te hacen.
Por alguna extraña razón todos nos equivocamos y elegimos el "PLAN B" cuando tendría que haber sido el "PLAN A" o incluso la "C" pero nunca sabremos si de verdad lo estamos haciendo bien.
No quiero perder más el tiempo de hecho estoy cansada de perderlo, pero es que a veces pienso que no me entiende la gente cuando hablo y digo lo que verdaderamente siento.
Al parecer no me creen y si no lo hacen no puedo cambiar de rumbo.
Y si no cambio de rumbo no puedo avanzar.
Y si no avanzo no podré ser feliz.
Y si no soy feliz no sé porque estoy aquí.