martes, 24 de julio de 2012

Vacaciones neuronales.

 No pensamos, no queremos hacerlo, porque es verano.
Le damos vacaciones a nuestras neuronas y algunas quedan muertas.
Intentamos olvidar, perdonar, amar, querer,divertirnos, fugarnos, emborracharnos, en definitiva pasar olímpicamente de todo y de todos.
Bien acompañados o mal eso ya da igual, lo importante es ese minuto de euforia que se nos pone la piel de gallina.
Como asistir a un concierto y dejarse llevar al ritmo de la música o como si eres adicto a la comida y te comes dos hamburguesas con patatas deluxe.   
Querer hacer lo que nos gusta no es nada fácil, como cortar una relación de mucho tiempo, por el miedo de sentirnos solos otra vez.
En esta vida si no eres feliz con una persona, te buscas a otra, pero siempre intentado suavizar el dolor, nunca poniendo los cuernos ni nada de ese estilo, que al fin de cuentas todo se acaba sabiendo y se acaba sufriendo.

¿EMBORRACHARSE PARA OLVIDAR?

Si tu piensas, perdón se me olvidaba que tu no piensas porque estamos en verano, pero si lo haces descubrirás  que en un momento de tu pasado se formó un nudo en tu garganta por cualquier motivo y ahora solo lo ves como una experiencia que se va sumando a nuestras vidas.

¿PORQUE BORRAR NUESTROS ERRORES?

Sería de tontos caer dos veces en la misma piedra, de estos pequeños fallos se aprenden y mucho.
Ejemplo: Si un niño pequeño toca el fuego y se quema, te digo yo a ciencia cierta que no volverá a tocar el fuego, seguro que a ti te ha pasado lo mismo pero con la plancha, mientras tu madre planchaba tu camiseta favorita y querías ponértela lo antes posible.

SEAMOS INFELICES




lunes, 23 de julio de 2012

Desnuda para tus ojos, vestida para todo el mundo.


En ese día me visualizaba desde fuera, el como te besaba, el como te abrazaba, el como me subía encima de tus piernas, el como me dejaba llevar por tus caricias, por tus besos y sonrisas.
Siempre nos equivocamos en pensar, en los príncipes azules, eso solo existe en las películas Disney.
Yo fuera de serie, yo seductora, yo besadora, yo segura, yo a las mil maravillas.
Sabíamos jugar bien a nuestras cartas, solo fue un juego, una pequeña diversión.
El descubrimiento de algo nuevo, de mi yo.
Fue como; hoy te quiero entre mis brazos y mañana ya hablaremos, sin pensar en nada secundario a nosotros.
Desnuda para tus ojos, vestida para todo el mundo, así es como me sentía.
Sin ti, no estaría ha este nivel.