sábado, 20 de agosto de 2011

Quiero y no puedo.

A veces me lo imagino, delante mía, intentando le explicar en que momento me gusto su forma de ser, quizás me enamoró su protección, ese tipo duro que por dentro tiene un corazón de oro, la forma en la que me dio seguridad en mi misma, me quitó los fantasmas de la cabeza y por un momento me hizo la más feliz de mundo, poca gente puede decir eso, no recuerdo bien su aroma, incluso sus andares, pero si lo veo en la distancia lo reconozco fácilmente y esque cuando te gusta una persona te fijas en su forma de vestir, en sus pantalones, en sus camisetas favoritas, en su forma de peinar y hasta de su sonrisa.
No me sería difícil decir los días que fui feliz, pero aun queda mucho...quizás esto solo sea el principio, una finísima pincelada de un poquito de felicidad.
 

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